Se llama Milord, y es un loro africano de cola roja metido a relaciones públicas de una clínica podológica. Desde hace nueve años es propiedad de Ana María Lourido Romeu, que dirige el centro. «Dice hola a los pacientes que llegan. A su manera calcula el tiempo y a veces, si me prolongo en una consulta, empieza a decir adiós antes de que termine. Da la sensación de que te va echando», comenta sonriente Ana María. Como se puede imaginar, el ave es la atracción de la clínica y en ocasiones participa en las conversaciones. «Siempre está atento», dice. El loro está al loro. «Le gustan los dibujos animados, la ópera, los perros y tiene una sensibilidad especial para los niños», apunta la podóloga-propietaria. Milord también canta y es muy simpático. «Y muy inteligente. Toma sus propias decisiones», asegura Ana María mientras otro paciente entra en la consulta. «Hola», saluda el loro, de nuevo en su papel de relaciones públicas con plumas.
La voz de A Coruña
miércoles, 25 de enero de 2012
martes, 17 de enero de 2012
Una año mas, San Antón, patrono de los animales, vendice a nuestras mascotas
Vestidos con hermosos atuendos, perros, gatos, conejos y hasta tortugas desfilaron este martes por las iglesias españolas para ser bendecidos por mediación de San Antón, patrono de los animales.En Madrid, los dueños de animales esperan pacientemente su turno, junto a las barreras azules, delante de la iglesia de San Antón, donde un sacerdote salpicará a sus mascotas con agua bendita.
"Con la mediación de San Antón, recibe esta bendición", repetía el sacerdote, vestido con una sotana blanca y de pie en la escalerilla de la iglesia.
Según una creencia muy expandida en España, esta bendición debería asegurar larga vida a los animales.
Una vez que el animal es bendecido, cada fiel recibe tres pequeños panes, que debe guardar durante un año para garantizar buena salud y la protección del santo patrón. Los panecillos son fabricados según una receta especial para que queden blandos.
A lo largo del día, se celebran varias misas en lass iglesias de San Antón, ante fervorosos propietarios acompañados por sus animales.
Esta fiesta, célebre en Madrid y en otras zonas de España, se remonta al siglo XIX.
Etiquetas:
Curiosidades,
Loros,
Mascotas,
Noticias
martes, 10 de enero de 2012
Condenado por estafa en la venta de psitacidas
La Audiencia Provincial de Málaga ha ratificado la condena impuesta por el Juzgado de lo Penal número 2 de la capital a un hombre que vendió a otro dos loros guacamayos por valor de 1.000 euros, pese a que nunca entregó los animales tras recibir en una cuenta bancaria el dinero del comprador. El sentenciado recurrió el fallo por error en la valoración de la prueba del juez, pero la Sala rechaza esa alegación y confirma el fallo de instancia.
Según consta en el apartado de hechos probados de la sentencia de primera instancia, el acusado, J. A. S., «ofertó, a través de un anuncio en una página web de internet, la venta de loros guacamayos al precio de 1.000 euros cada ejemplar».
Así, a dicha oferta contestó una persona interesada: de hecho, compró un par de guacamayos «por un precio total de 1.000 euros», entendió probado el juez tras la ratificación de la Sala.
El comprador efectuó una transferencia, el 27 de diciembre de 2007, de 1.000 euros a la cuenta corriente de una mujer que finalmente fue absuelta. «Los acusados dispusieron así del dinero obtenido sin que J. A. S., que no consta siquiera autorizado para la venta de animales, entregase los loros». Poco después, dejó de contestar a las llamadas del comprador tras darle «largas y excusas».
El 6 de octubre de 2009 el encausado devolvió 500 euros de los que percibió. Pese a ello, fue condenado el 2 de junio de 2001 a seis meses de cárcel por un delito de estafa con la atenuante de reparación del daño causado. Su compañera de banquillo fue absuelta.
laopiniondemalaga.es
Según consta en el apartado de hechos probados de la sentencia de primera instancia, el acusado, J. A. S., «ofertó, a través de un anuncio en una página web de internet, la venta de loros guacamayos al precio de 1.000 euros cada ejemplar».
Así, a dicha oferta contestó una persona interesada: de hecho, compró un par de guacamayos «por un precio total de 1.000 euros», entendió probado el juez tras la ratificación de la Sala.
El comprador efectuó una transferencia, el 27 de diciembre de 2007, de 1.000 euros a la cuenta corriente de una mujer que finalmente fue absuelta. «Los acusados dispusieron así del dinero obtenido sin que J. A. S., que no consta siquiera autorizado para la venta de animales, entregase los loros». Poco después, dejó de contestar a las llamadas del comprador tras darle «largas y excusas».
El 6 de octubre de 2009 el encausado devolvió 500 euros de los que percibió. Pese a ello, fue condenado el 2 de junio de 2001 a seis meses de cárcel por un delito de estafa con la atenuante de reparación del daño causado. Su compañera de banquillo fue absuelta.
laopiniondemalaga.es
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

