Mostrando entradas con la etiqueta Comentarios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Comentarios. Mostrar todas las entradas

martes, 26 de abril de 2011

Google recuerda hoy al ornitólogo John James Audubon


Google celebra este martes 26 de abril el 226 aniversario del nacimiento de John James Audubon, naturalista y pintor y también considerado el precursor de los estudios de ornitología del «Nuevo Mundo».

Para ello, el mayor buscador de internet ha transformado su habitual logotipo es un lienzo de pájaros posados sobre las ramas de los árboles que, a diferencia de algunos «doodles» anteriores, no están en movimiento.

Audubon nació en Santo Domingo, antigua colonia francesa, donde pasó sus primeros años antes de emigrar a Estados Unidos y comenzar su obra «Pájaros de América» que no se publicó hasta 1842.

Aunque no fue muy reconocido en los recién nacidos Estados Unidos, Audubon se encontró con el éxito en Reino Unido, donde llamó mucho la atención su trabajo de recreación de la fauna de un mundo tan desconocido en el viejo continente.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Mascotas desahuciadas y huidas, ciudadanos forzosos

Una parte de la fauna urbana lo es a su pesar. Son los repudiados, las mascotas de las que sus dueños se cansaron porque se les pasó el antojo, porque crecieron demasiado o porque les acarreaban excesivos gastos. Y no hablamos sólo de perros y gatos. Muchos, muchísimos galápagos de Florida de orejas rojas, esa tortuguita de acuario de la que tantos niños se encaprichan, acaban viviendo en estanques, cuando no son liberados en humedales naturales (con serias consecuencias ecológicas), una vez que ya no caben en la pecera o después de haber mordido a su dueño. En pequeño número sigue ese mismo destino gran variedad de mascotas exóticas.

Los fugados sí eligen establecerse en las ciudades, aunque, de haber tenido esa opción, nunca hubieran pedido vivir en una casa en vez de hacerlo en su hábitat natural y en sus países de origen. Dos loros, las cotorras argentina y de Kramer, la primera sudamericana y, la otra, de distribución africana y asiática, han llegado como aves de adorno, de jaula, pero algunas se han escapado y han fundado poblaciones asilvestradas que no cesan de crecer (la cotorra argentina cuenta con unos 2.500 individuos en Barcelona, la mayor concentración europea de la especie).

Estas aves exóticas tienen más oportunidades de sobrevivir en las ciudades que en nuestros hábitat naturales, pues en aquellas carecen de depredadores casi por completo y la comida abunda y es fácil de obtener (el pan se ha convertido en un componente principal de su dieta), aunque por esta última disputan con las palomas.

lne.es

miércoles, 21 de abril de 2010

El loro de la calle Alquiladores

En aquellas frías e interminables tardes de esos años, a la salida de los colegios nunca faltaba a su cita con los chavales que pasábamos cada día bajo su balcón.

Se entablaba rápidamente un fluido coloquio entre los de la calle y el del balcón, en el cual se trataban variados temas, como las preferencias sexuales de unos y otros, menciones apasionadas siempre relacionadas con funciones fisiológicas, sobre los difuntos próximos de los de abajo, cuestionándose indefectiblemente, por parte del plumífero, la honorabilidad de las señoras madres de los de abajo.

El Loro (sí, con mayúsculas) demostraba con su diestro manejo del lenguaje, adecuado a la ocasión, que disfrutaba de un entregado pedagogo que, a full time, debía vivir dedicado a la puesta al día del vocabulario de su aventajado pupilo.

En El Puerto de Santa María siempre se dieron loros famosos. Escritos hay de aquel loro aflamencado, en el S. XIX que al oir palillos o castañuelas en los tonos de zapateado, fandando, boleras y otros, se alegraba, gritaba e incluso bailaba llevando el compás de la música con sus patitas.

O el loro que tenía Alberti en su casa de Las Viñas, que al llegar un camarada le cantaba los primeros compases de La Internacional.

Cuando paso por la calle Alquiladores, mis ojos a través de sus gafas de vista cansada, siempre se dirigen a ese balcón hoy vacío y si bien no una oración, sí que le dedico al Loro de la calle Alquiladores una sonrisa.

Y sigo mi camino esperando oír tras de mí una voz aguda y chillona que me diga: ¡¡Hijo de p**a!!

Con permiso de José María Morillo para Diario de Cádiz

lunes, 28 de diciembre de 2009

Feliz Año 2010

domingo, 20 de diciembre de 2009

Feliz Navidad

martes, 20 de octubre de 2009

Que hable mi loro


El mal profesor hace malo al alumno. No existen malos empleados sino malos jefes. Puede parecer obvio, pero esto es así en todo orden de cosas, también con las mascotas y sus amos. Muchas veces, con afán de hacerse los graciosos, los amos enseñan a sus mascotas algunas rutinas que no son las adecuadas, y lo hacen aprovechándose de ese instinto natural que tienen nuestros amigos de satisfacer siempre al 'alfa'.

Por ejemplo, un loro puede aprender fácilmente 'malas' palabras, pero lo único que lograremos es que algunas personas tomen aversión a nuestro amigo, que no sabe distinguir qué es bueno o malo y lo repetirá feliz , pensando que su rutina es del agrado de todos, cosa que en la mayoría de los casos no es así.

Cualquier comportamiento que nosotros queramos inculcar a nuestro loro debemos hacerlo de manera responsable y teniendo en cuenta que nuestro amigo vivirá, si lo cuidamos como corresponde, una media de 70 u 80 años. Lo más probable es que en algún momento de nuestra vida debamos encargárselo a alguien que lo cuide cuando nosotros ya no podamos, y si no somos responsables con su educación le endosaremos un problema a otro, que si bien intentará entregarle los mejores cuidados, puede llegar a relegarlo en el cuarto más alejado de la casa para no tener problemas con los vecinos y amigos, lo que le significará una vejez solitaria y triste, que no se merece.

Nuestro amigo es y será siempre una mascota muy especial, el solo hecho de repetir nuestras palabras nos impulsa a dedicarle varias horas del día a su aprendizaje. Además, se transforma siempre en un compañero ideal, pues si logramos su confianza veremos que le gusta mucho posarse en nuestras manos y dejarse acariciar permanentemente. Pueden llegar a ser muy melosos y graciosos, y su buen carácter les hace merecedores de golosinas. Son unas aves muy inteligentes, siempre atentas a aprender cosas nuevas, y además son muy observadoras de nuestros movimientos, que relacionan con los sonidos. Si enseñas a tu amigo, cada vez que llegues a casa recibirás su saludo, y además cuando te vayas a dormir contestará de muy buena manera a tus deseos de buenas noches.

Interactuar con un loro es bastante fácil, siempre y cuando se sienta seguro de ti y le entregues suficiente confianza como para posarse en ti. Lo importante es no efectuar movimientos bruscos al principio, dejando que él actúe a su ritmo, sin presionarlo, con mucha paciencia. Y hay que tener en cuenta que el cambio de ambiente les provoca estrés y tardan bastante en acostumbrarse al nuevo entorno; de hecho, la mayoría de los problemas de comportamiento que pueden presentar se deben fundamentalmente al estrés.

Guillermo Elzo
La Opinión de Málaga

jueves, 6 de agosto de 2009

Cites. Regitro o no en el Servicio de Inspección Soivre


Despues de ponerme al habla con el Servicio de Inspección Soivre en su oficina de Sevilla, Avda. Santa Clara de Cuba, 6-12, concertamos una entrevista que se celebró el pasado día 5 de agosto. Desde aquí quiero agradecer a Don Francisco Guerra Sarabia, Subdirector, por su extensión y claridad en sus explicaciones y respuestas a todas mis preguntas.

La entrevista comenzó de forma distendida, hablando de las especies incluidas en el Cites en los Apendices I, II y III, de los anexos A, B, C y D del Reglamento (CE) 338/97, que según me comenta es su herramienta básica de trabajo en estas cuestiones, y su posterior rectificación del 14 de mayo de 2009 en el Reglamento (CE) 407/2009. Ni que decir tiene que es un Servicio dependiente del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y por tanto dependiente del Estado no de las comunidades autónomas.

Las primeras dudas resueltas fueron para las especies incluidas en el Apendice I, Anexo A y Apendice II, Anexo A. Estas especies son las que tienen una especial protección, ya que están en peligro de extinción y su comercio internacional se encuentra prohibido. Las especies incluidas en los Apéndices son las que establece el Cites y dicha protección se ve incrementada con los Anexos que son ampliados por aquellos paises que consideran que determindas especies incluidas en los correspondientes Apendices necesitan una mayor protección en sus regiones por los motivos que creen oportunos.

¿Qué temos que hacer y que documentos hay que tener en el caso de que tengamos un especímen de los aquí incluidos? (Guacamayo Ara Macao, Amazonas Oratrix, Amazonas Auropalliata,...)

Siempre tenemos que tener la documentacion original necesaria para demostrar la procedencia de las especies a la par que la correspondiente anilla cerrada o microchip. En este caso lo que se exige es el llamado documento Cites, que acredita que el animal ha sido criado en cautividad.



Por esto, es muy importante, que a la hora de adquirir un ejemplar de los incluidos en el Apéndice I, Anexo A o en el Apéndice II, Anexo A, exijamos siempre el documento de Certificacion con el número Cites, que tendrá que acompañar al animal de por vida. Sería como su carnet de identidad.

En cuanto a la reproducción en cautividad, lo primero que tenemos que hacer es notificarlo en la oficina del Servicio de Inspeccion Soivre corresponidente, donde revisaran que nuestras instalaciones sean correctas para dicho fin. Así mismo todas las puestas se tienen que notificar y tendremos que hacer un seguimiento de las mismas, notificando tambien de los pollos que hallan nacido. Los inspectores podran visitar las instalaciones para verificar las puestas y los nacimientos y llevaran un seguimiento para así certificar que han nacido en cautividad, pudiendo incluso reclamar un análisis de ADN que compruebe la paternidad de los nacidos, y pudiendo así certificar y emitir a cada ejemplar su documento Cites.

¿Qué temos que hacer y que documentos hay que tener en el caso de que tengamos un especímen de los incluidos en el Apendice II no incluidos en el Anexo A? (Guacamayo Ara Ararauna, Amazonas Ochrocephala, Yaco,...)

Aquí estan incluidas todas las especies, que si bien no están en peligro de extinción, podrían llegar a estarlo si no se llega a controlar su comercio. Así, por ejemplo, la Republica del Congo limita las exportaciones anuales de Yacos al exterior.

LLegado este punto, Don Francisco Guerra me comentó la necesidad de en un futuro poder regularizar las cesiones de las aves, siendo actualmente, en la mayoria de los casos, cesiones que esconden una venta. Pero como ahora es lo que se hace en el 95% de las veces, lo que sí me aconseja es que exijamos un documento de cesión definitiva. Muchos documentos que se hacen de cesión solo reflejan la cesíon del ave y no la cesión definitiva del ave, lo cual se puede entender como que el ave podría volver a su propietario inicial.

Un punto que me sorprendió bastante fue cuando me comentó que, con el reglamento en la mano, la anilla cerrada o el microchip no es obligatorio para las especies aquí incluidas.

En relación a la reproducción en cautividad, los nuevos nacimientos pueden certificarse de tres maneras:

1 - Con un autocertificado que nosotros mismos podemos hacer, indicando fechas de puesta, nacimientos, números de anillas, etc.
2 - Con un certificado veterinario, con el correspondiente coste que ello supone.
3 - Con un certificado (oficio) que emite la propia oficina de Servicio de Inspección Soivre correspondiente, que tiene coste 0€ y que por supuesto es lo mas extendido entre los criadores.

Por último me comenta que para el año que viene y debido a la gran demanda que existe en la actualidad, se pretende que se dejen de emitir los certificados (oficios) para los Yacos y determinadas Amazonas para las que bastará con una comunicacion via e-mail, en persona, ... de tal manera que ellos solo tomen nota para poder hacer los seguimientos oportunos.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Quiero un loro para Navidad

¿Estás pensando en comprar un loro para tí o para regalar en estas fechas? Entonces presta mucha atención.

El loro es un animal muy distinto a cualquier otra mascota que puedas tener en casa y antes de elegir un ejemplar debes familiarizarte con algunas de sus cualidades distintivas, para asegurarte que encajan con tu estilo de vida.


¿Cuánto vive un loro?

Mientras que un perro tiene un promedio de vida que va entre los 10 y los 15 años, y los gatos un poco más, algunas especies de loros pueden vivir más de 75 años. ¿Qué será de él cuando su dueño falte?

Es posible que el animal necesite una nueva casa cuando ya no puedas cuidarlo y ello puede causarle muchas frustraciones, más allá del estrés de enfrentarse a nuevos dueños y a una nueva casa.


La limpieza es fundamental

Su instinto natural es de picotear semillas, pienso, frutas, ... y por consiguiente te verás obligado a convivir a diario con restos de comida arrojadas fuera de su jaula. Asimismo, estos restos de comida esparcidas pueden atraer otros animales o insectos no deseados y convertirse en una fuente de bacterias si no lo limpiamos con mucha frecuencia.

También los loros producirán gran cantidad de excrementos al día y no limpiar la jaula y los platos con mucha frecuencia y desinfectando puede provocar infecciones en el animal.

Los loros a los que se les permite estar libremente por la casa pueden ocasionar daños en muebles y otros artículos de la casa. Las especies más grandes, como los guacamayos, tienen un pico muy poderoso y son capaces de masticar sin piedad muebles, arrancar esquinas de las paredes e incluso coger y tirar aquella figurita de porcelana que nos regaló la abuela.


Cuidados que necesitan los loros

La mayor inversión que tendras que hacer deberá de ser la compra de la jaula, siendo conveniente que compres una en la que el animal pueda moverse cómodamente. No escatimes en este apartado.

Nunca deje su loro solo si tiene otras mascotas, como perros o gatos, porque podría resultar herido.

El loro es un animal social e inteligente, con una gran tendencia al aburrimiento. Una casa con muchos habitantes o una persona soltera que pueda darle toda su atención son las mejores opciones para este animal. Piensa que necesita estar la mayor parte del tiempo posible con su dueño.


Adquirir un loro es un gran compromiso. Un loro no es un pájaro de jaula.

Si después de leerte todo el artículo, aún tienes ganas de tener o regalar un loro, vuelve a leertelo un par de veces más.



Por una Navidad responsable.

Felicidades a todos

viernes, 24 de octubre de 2008

Con saliva de loro

Me ha llamado mucho la atención la frase "con saliva de loro". Al parecer es una coletilla muy de suramerica y sobre todo colombiana.
Se dice "... ni con saliva de loro." cuando algo es dificil de conseguir o de hacer. Es una alusión al hecho de que el loro no tiene glándulas salivares, y por tanto no puede producir saliva.
Tambien se utiliza para referirse a alguien que se aprende algo y enseguida lo olvida, "... se lo dije, y como si se le hubiera pegado con saliva de loro."