martes, 14 de abril de 2009

Sevilla ornitológica

Ayer fue presentado en la Diputación Provincial de Sevilla el producto Birding Sevilla (www.birdingsevilla.com), un producto en el que se pretende potenciar el valor turístico y ornitológico de este territorio, donde pueden cerca de 40 especies endémicas, entre ellas algunas tan majestuosas y raras como el águila imperial.
No es extraño que la Diputación, en colaboración con distintas asociaciones empresariales, quiera aprovechar este "potencial de la provincia en lo referente al turismo de observación de aves", según explicó el presidente de la institución, Fernando Rodríguez Villalobos, y pretenda atraer a muchos de los 80 millones de aficionados ornitológicos que hay en el mundo. Como muestra, los 80.000 que viajan todos los años fuera de las islas británicas para observar aves, o los más de 27 millones que lo hicieron de Estados Unidos en 2004, generando una inversión en el viaje de 1.000 euros cada uno.
"El objetivo principal del producto es que la provincia de Sevilla se sitúe como referente en el mercado turístico ornitológico internacional, un lugar que, todavía, ningún otro territorio español ha ocupado".
Para ello, Sevilla cuenta con una superficie protegida de 31.3723 hectáreas, casi un 23% del territorio de la provincia, y una riqueza ornitológica impresionante.
Los paquetes turísticos se han centrado en tres zonas, el Parque Nacional de Doñana, la Sierra Norte y la Sierra Sur, combinándolos en diferentes programas que van desde paquetes de dos días en cualquiera de estas zonas, desde 145 euros, a uno conjunto de las tres, de cuatro días y tres noches, por 397 euros. Todos estos precios incluyen, además del alojamiento, transporte y comidas, la asistencia de un experto.
Los grupos serán de un mínimo de ocho personas y de un máximo de 16. Los alojamientos, hoteles rurales con todas las comodidades, y los puntos de encuentro, Sevilla, Jerez, Faro o Huelva.
En Doñana, por ejemplo, por 152 euros (dos días, una noche), los visitantes pueden encontrarse uno de los mejores refugios de Europa para aves como el águila imperial, el morito o la garza imperial, entre otros; será posible descubrir la mayor colonia de cigüeña blanca sobe árboles o el milano negro en la Dehesa de Abajo, buscar el avetoro en la zona de Entremuros, observar anátidas, limícolas, ardéidas y otras especies en los lucios del Cangrejo y del Lobo, además de visitar paisajes variados como marismas, pastizales o pinares.
La Sierra Norte, por su parte, cobija 125 especies orníticas distintas. Desde los miradores o balcones podrán observarse el águila imperial o el buitre negro, y en el embalse del pintado, la cigüeña negra, el mirlo acuático o el martín pescador, además de adentrarse en el paisaje kárstico del Cerro del Hierro.
Por algo más de 270 euros, puede visitarse Doñana y la Sierra Norte o la Sur, o las dos sierras. La Sur merece una visita por sí sola, ya que la Vía Verde y el centro ornitológico junto al Peñón de Zaframagón permitirán descubrir al pinzón común, la abubilla, el águila calzada o perdicera y el buitre leonado, entre otras muchas especies.
Teniendo en cuenta el carácter específico de este tipo de turismo, la campaña de promoción de este producto a escala internacional se realizará fundamentalmente a través de internet, insertando publicidad en los principales portales de comerciales de viajes, como E-dreams o Muchoviaje.com, y en la s principales webs temáticas de turismo ornitológico.

Diario de Sevilla

Un año de prisión por sustraer cuatro loros, una pareja de cotorras y cinco periquitos

La sección primera de la Audiencia Provincial de Cantabria ha confirmado la pena de un año de prisión impuesta a un hombre por sustraer cuatro loros, una pareja de cotorras y cinco periquitos de una cabaña situada en la localidad cántabra de Pámanes.
El condenado fue detenido cuando se disponía a vender una de las aves de las que se había apoderado, un loro 'yaco', según consta en la sentencia, hecha pública hoy.
Según los hechos probados recogidos en el fallo de primera instancia y que el tribunal acepta en la sentencia de apelación, el acusado, Fernando P.T. quien había sido condenado en dos ocasiones anteriores, se introdujo en la tarde del 4 de octubre del año 2005 en una cabaña situada en las proximidades de la rotonda de Las Animas, en la localidad de Pámanes, sin que conste que para ello utilizara la fuerza.
Una vez dentro, sustrajo tres loros 'yacos' grises con cola roja; un loro verde y amarillo del Senegal; una pareja de cotorras alejandrinas, y cinco periquitos australianos, valorados en 1.999 euros, así como dos jaulas cuyo valor era de 120 euros.
En fecha no determinada de noviembre del mismo año, es decir, un mes después de cometido el hurto, el acusado ofertó la venta de uno de los 'yacos' en un establecimiento de Santander, dejando el teléfono por si encontraban un posible comprador.
Como el dueño de los animales sustraídos había contactado con varias tiendas por si alguien los intentaba vender en ellas, la información se puso en manos de la Guardia Civil.
De esta manera, y una vez formado un dispositivo policial, se citó por teléfono al acusado, quien compareció junto con un hermano, procediéndose entonces a la intervención del loro.
Por estos hechos, el Juzgado de lo Penal número 2 de Santander condenó al acusado, como autor de un delito de hurto, a la pena de un año de prisión, y a abonar al propietario de los pájaros 1.694 euros (correspondiente al valor de lo no recuperado), aplicando además el interés legal correspondiente.
El condenado recurrió la sentencia, alegando la falta de pruebas para condenarle, al basarse sólo en la posesión de un ave que según él, era de su propiedad.
Sin embargo el tribunal rechaza dicha alegación al señalar que el encausado no ha aportado ninguna prueba documental sobre el animal que fue encontrado en su poder, y que además fue reconocido sin duda alguna por su verdadero dueño como uno de los tres que le fueron sustraídos de la cabaña.
Además la sentencia indica que también fue reconocido como de propiedad del denunciante la jaula en la que se encontraba el 'yaco', sobre el que el encausado sólo pudo decir que se lo había regalado una persona residente en Burgos sin ofrecer mayores datos de identificación de dicha persona que permitieran su localización.
Por ello, la Audiencia Provincial desestima el recurso del condenado y confirma la sentencia de instancia, imponiendo al recurrente las costas de la apelación.

EuropaPress

domingo, 5 de abril de 2009

Se regala leon por desahucio

Come diez kilos de pollo al día, pesa 130 kilos y responde al nombre de 'Sandof'. Es un león y su dueño no tiene otra salida que regalarlo porque la ampliación del aeropuerto de Córdoba le obliga a dejar su parcela en menos de un mes. Eso sí, quien se lo quede debe llevarse también 6 pitones de gran tamaño.
En realidad, aclara el propietario, José Luis García, las serpientes no son un problema porque todo el mundo las quiere, pero no hay manera de colocar un león macho puesto que, como ocurre con el zoológico de Córdoba, necesita unas instalaciones especiales y no puede convivir con otro macho "porque se matarían". Por eso el león y las serpientes "van en un paquete".

José Luis, su dueño, explica que tiene al león desde que hace tres años lo cambiara por una serpiente en un programa de televisión, aunque ahora la ampliación del aeropuerto y la expropiación de su parcela le obliga a desmantelar el núcleo zoológico que tiene autorizado y en el que, además del león, tiene seis pitones de gran tamaño (dos de ellas albinas), un cocodrilo, una tortuga gigante, tortugas carnívoras de california, varios varanos, camaleones, loros y gatos.

Domingo de Ramos y los ramos de cera en el Ecuador

Agrupaciones juveniles de Ecuador pretenden concienciar a quienes se dedican a la venta de ramos o palmeras de cera en Semana Santa, a fin de conservar la vida de los conocidos como loros palmeros, que están en peligro de extinción, debido a la falta de palmas que se dan en el oriente ecuatoriano.“Salvemos a los loros palmeros”, es la campaña que difunde por segundo año la agrupación ‘Geo juvenil’.
Las palmeras, según información de las agrupaciones que la defienden, dicen que dicho elemento tarda aproximadamente 85 años en crecer. Sin embargo, la costumbre religiosa de bendecir los ramos es una tradición católica y tiene mucha tradición.

La campaña que están desarrollando las agrupaciones juveniles son para que los feligreses sepan sobre la problemática del corte intensivo de la palma y la disminución del perico cachetidora y del loro orejiamarillo, los cuales pasan la noche en las hojas, siendo éste el único lugar de refugio para éstos.